Nordic Walking y Fibromialgia (III)

EJERCICIO FÍSICO: En las personas con fibromialgia, la práctica del ejercicio produce los mismos efectos que en personas sanas: mejora de la función cardio-respiratoria, reducción de los factores de riesgo cardiovascular y por tanto de la mortalidad y morbilidad cardiovascular. Mejora la ansiedad y los cuadros de depresivos. Produce un incremento de la fuerza muscular, movilidad articular, mejoras en el equilibrio y control postural, facilitando una mejora capacidad funcional para el desarrollo de ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria).

Respecto a los efectos de los síntomas propios de la enfermedad, el ejercicio físico aeróbico produce mejoría en muchos de ellos como el dolor, el grado de ansiedad, la salud mental en términos generales y el impacto global de la fibromialgia en la vida del paciente.

Hay estudios del beneficio en Fibromialgia con Yoga, Taichi, Pilates, ejercicios acuáticos, Nordic Walking, etc.

Los programas multicomponente que trabajan de forma combinada “capacidad aeróbica, fuerza y flexibilidad”, han demostrado beneficios sobre el dolor, la capacidad funcional y variables psicológicas.

En Nordic Walking (NW) un estudio del 2010, demostró que un programa de 15 semanas (34 mujeres realizando NW a intensidad moderada, frente a 33 mujeres de marcha normal de intensidad leve), mejoraron su capacidad funcional, disminuyendo las limitaciones para sus ABVD, sin un aumento del color.

Se asignaron al azar 67 mujeres con fibromialgia a un programa de 20 minutos, dos veces a la semana, durante 15 semanas de caminata de moderada a alta intensidad (13 a 15 en Escala de Borg) al aire libre con bastones de NW frente a un grupo de caminata supervisada de baja intensidad (9 a 11 en Escala de Borg) al aire libre sin bastones de NW. Los bastones de NW activan los músculos del tronco y la parte superior del cuerpo  ayudando al equilibrio permitiendo a su vez ampliar la zancada con un paso más rápido.

Como era de esperar, el grupo que caminó con bastones demostró mejoras significativas en un test de caminata de 6 minutos y en la función física en comparación con el grupo que caminaba sin ellos. Lo que era novedoso era que ganancias significativas de la función se obtuvieron sin inducir más dolor, De hecho, ambos grupos demostraron reducciones clínicamente significativas en el dolor.

 Figura. Escala de Borg.

Figura. Escala de Borg.

  • La planificación debe de ser individualizada según en grado sintomático.
  • Ejercicios aeróbicos de intensidad moderada (calentamiento, marcha y estiramientos).
  • Siempre un inicio con nivel leve (9 a 11 escala de borg).
  • Ejercicios de Flexibilidad.
  • No hacer ejercicios extenuantes o de alta intensidad.
  • Evitar los periodos largos de reposo sentado o tumbado.
  • Evitar ejercicios a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde-noche.

 

(Resúmenes recopilados y matizaciones elaboradas por Francisco Guerrero Frías, Médico de familia y Especialista en Geriatría. Instructor de Nordic Walking. Su objetivo es únicamente facilitar información. No es un documento para pacientes, ya que éstos deben acudir siempre a su médico para conocer la prescripción del ejercicio adecuado a su tratamiento).